26 de enero de 2013. Con todo el Pirineo avalanchoso de costa a costa y un enero en el que cada dos días entre un nuevo frente, ayer sábado decidimos aprovechar la tregua de buen tiempo y en una rápida mañanara acercarnos a la estación de esquí de La Rioja, Valdezcaray, a ver qué se podía hacer. Salimos de Bilbao tras una noche en la que jarreó la lluvia y huracaneó el viento, pero la previsión era buena y acertó. Al llegar al parking (1.550 m) el cielo estaba cubierto y las nubes pasaban rápidas en las alturas. Por si finalmente el tiempo abría, cogimos el piolet y los crampones para intentar la cara norte del monte San Lorenzo (2.271 m), la cumbre más alta de la Rioja y de la Sierra de la Demanda (Sistema Ibérico), una ascensión sin complicaciones si la nieve está en condiciones y hay visibilidad, de unos 45º de media y algo más, 50 o 55º en la salida a la arista cimera. Toda la información de este monte, y mucho más, en este enlace http://www.mendikat.net/monte.php?numero=1405
El caso es que como no se veía un pimiento de la ladera norte del monte, empezamos a foquear por las pistas. Al llegar al collado antes de la cumbre, a unos 2.000 m, el viento era muy intenso y te iba blanqueando poco a poco. Y claro, no se veía nada desde la cumbre, así es que quitamos pieles y para abajo.
Y al llegar abajo, le predicción del tiempo se cumplió. Pero bien, bien, como si fuera la Meteo France para Chamonix. A eso de las 11.00, las últimas nubes terminaron de pasar hacia el sudeste y el viento amainó. Así que, vuelta a poner las pieles y para arriba de nuevo. A ver si teníamos suerte y había gente metida en la norte y nos abrían la huella. Pues sí, ahí se veía a dos valientes que nos marcaban el camino.
Tras subir por las pistas hasta el pequeño circo glaciar, que me recuerda algo al del Moncayo en proporciones mucho más modestas, nos calzamos los crampones y los esquís a la espalda. La subida es muy sencilla, hay varias salidas a la arista oeste que acortan el recorrido y se puede elegir el itinerario por donde mejor nos parezca, más o menos mixto, más o menos hielo...
En la foto se ve a alguien sobre la arista contra el cielo y a la izquierda, los dos montañeros que nos precedían.
La nieve estaba perfecta para hacer este itinerario; se metía fácil la puntar de la bota y el piolet agarraba firmemente. Es una bonita ruta, con ambientillo de alta montaña. No se puede pedir más para una mañana tonta de sábado y a dos horas escasas de Bilbao.
Llegando a la parte más inclinada, buscando el mejor paso entre las rocas.
Llegando a la parte más inclinada, buscando el mejor paso entre las rocas.
Saliendo a la arista, con la estación de Valdezcaray abajo.
Y ya por el sol, nos juntamos con la gente que subía por el oeste y en cinco minutos en la cumbre. En las fotos también se aprecia la exageración de pistas abiertas por toda esta sierra.











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